Elora no esconde cómo está hecha. Las varillas del corsé son parte del diseño; se ven entre el tul, dibujan el cuerpo, y dan la sensación de un vestido que sostiene de verdad.
El encaje de la falda no es plano — tiene un relieve casi escultórico que aparece con la luz. Y la espalda, con su línea de botones forrados, recuerda que un buen vestido también es bueno por detrás.
Una hora con nosotras, café, tiempo, y la libertad de probar todo lo que quieras.